La Golf Lounge Chair proyecta una identidad formal basada en la síntesis de materiales y la reinterpretación de texturas técnicas.
El diseño se articula mediante una triada cromática y material donde el blanco óptico de la tapicería, con su característico relieve alveolar que referencia la aerodinámica de la bola de golf, dialoga con un chasis perimetral en verde bosque y soportes posteriores de madera natural.
Esta contraposición enfatiza la honestidad de cada componente: el núcleo acolchado aporta la carga ergonómica, mientras que la estructura híbrida define una geometría de líneas quebradas que otorga a la pieza un perfil dinámico y arquitectónico.
El detalle de la textura en el asiento no solo funciona como un guiño iconográfico, sino que añade una dimensión táctil que eleva la calidad matérica del objeto.
Es un ejercicio de diseño contemporáneo que equilibra la sobriedad del mueble de autor con una narrativa visual deportiva y sofisticada, pensada para espacios que demanden una pieza de acento con fuerte presencia formal.


