IVY LANE

El Estadio Ivy Lane se concibe como un icono urbano contemporáneo, una pieza arquitectónica contundente y silenciosa que domina el entorno con una presencia elegante y sobria. Su forma compacta y continua envuelve el graderío en un solo gesto, generando una sensación de unidad y potencia formal.

La fachada está compuesta por un sistema de lamas metálicas verticales que actúan como una segunda piel. Este filtro genera una imagen cambiante según la luz del día y la posición del espectador, otorgando al estadio un carácter dinámico y misterioso. Además, mejora el comportamiento térmico y acústico del conjunto, reforzando la sostenibilidad del edificio.

La base del estadio, abierta y permeable, conecta el interior con el espacio público, permitiendo una transición natural entre la ciudad y el espectáculo. La materialidad oscura y mate de la envolvente acentúa su carácter monumental, mientras el reflejo del entorno urbano en los accesos inferiores aporta ligereza visual.

Ivy Lane no busca competir con el skyline que lo rodea, sino dialogar con él desde la fuerza de la sencillez. Su diseño combina precisión técnica, compacidad y emoción, ofreciendo una nueva manera de entender el estadio como arquitectura: un espacio cívico, simbólico y vibrante, capaz de concentrar toda la energía del fútbol en una forma pura y atemporal.